
Antes de que Keanu Reeves se convirtiera en el asesino imparable de John Wick y mucho antes de que viéramos a Al Pacino como el mismísimo Tony Montana, ambos colisionaron en esta cinta de thriller sobrenatural y legal que, décadas después, se mantiene increíblemente fresca.
Al Pacino entrega una de las interpretaciones más icónicas de su carrera. Su monólogo final sobre la naturaleza de Dios y la vanidad humana es, sencillamente, historia del cine.
Antes de que Keanu Reeves se convirtiera en el asesino imparable de John Wick y mucho antes de que viéramos a Al Pacino como el mismísimo Tony Montana, ambos colisionaron en esta cinta de thriller sobrenatural y legal que, décadas después, se mantiene increíblemente fresca.
Al Pacino entrega una de las interpretaciones más icónicas de su carrera. Su monólogo final sobre la naturaleza de Dios y la vanidad humana es, sencillamente, historia del cine. Antes de que Keanu Reeves se convirtiera en